¿Conoces la trágica leyenda de la cascada Velo de Novia en Avandaro?

Agencia MVT / Pilar Jiménez

En el Estado de México, la madre naturaleza nos deja sorprendidos, dado que nunca te podrás imaginar lo que encontraras en los remotos paisajes del medio ambiente, hasta que los conozcas.

Una de esas impresionantes vistas panorámicas es la que ofrece la cascada de Velo de Novia en Valle de Bravo, la cual se ubica a 20 minutos de la cabecera municipal.

Este sitio forma parte del Parque Ecológico Velo de Novia y su cascada tiene una caída de agua de 35 metros aproximadamente, asimismo se alimenta del arroyo San Juan.


En los alrededores del parque se han acondicionado mesas, bancos y asadores para disfrutar de un día del campo en medio de la naturaleza; además se venden alimentos, artesanías y puedes rentar caballos para realizar un paseo por la reserva.

Este enigmático lugar se cuenta la leyenda de un trágico amor

Cuenta la leyenda que existía una hermosa joven Mazahua que se enamoró de un hombre blanco con quien planeaba casarse.

El joven tenía una amiga de la infancia quien vivía enamorada de él, así que sentía celos por la joven muchacha.

La noche previa a la boda esta mujer le dio a beber al joven una pócima que lo adormeció y aprovechando su inconciencia se metió a la cama con él.

Al día siguiente el novio no aparecía en la iglesia y la bella joven preocupada fue a buscarlo, y cual sería su sorpresa que lo encontró aún en los brazos de la otra mujer.

Desilusionada corrió a las afueras de pueblo llegando a la cascada de Tenantongo, en Avándaro, y se tiró al vacío, sin embargo, su velo se atoró en una rocosidad, por lo que sufrió una trágica muerte.

Horas después el novio llegó al lugar, y al ver a su amada, sintió morir.

Al retirar el velo atorado de la roca, se desprendieron unas mas y provocaron que se anchara el cauce del agua formando una apariencia de tul.

El novio en desgracia lloró y rezó desde lo alto de la cascada, pero en un momento de culpa, se arrancó el corazón y lo lanzó al vacío, al caer se convirtió en una roca, y la sangre que brotaba del cuerpo formó un pequeño salto de agua.