Conectados y EnREDados / Amor en Internet: el ghostig como final de las relaciones

El ghosting es la decisión de desaparecer que toma uno de los integrantes de la pareja evadiendo la ruptura frontal, como manda la tradición
Conectados y EnREDados / Amor en Internet: el ghostig como final de las relaciones
El ghosting es la decisión de desaparecer que toma uno de los integrantes de la pareja evadiendo la ruptura frontal, como manda la tradición

Amor en Internet: el ghostig como final de las relaciones

Agencia MVT / María del Socorro Castañeda Diaz

Abril 6, 2022.- Como he dicho repetidamente a lo largo de mis colaboraciones en este espacio, el fenómeno relacionado con el uso y la apropiación de Internet en una buena parte de la sociedad actual es transversal. Es muy difícil, a estas alturas, encontrar algún espacio de la vida de muchas personas que no esté relacionado incluso indirectamente con la vida de la red. Así, tenemos ante nosotros muchos aspectos privados que se viven utilizando los diferentes artefactos que nos permiten mantenernos conectados. Quizá uno de los temas más sensibles es el que tiene que ver con las relaciones amorosas que tienen su origen en la red de redes.

En los tiempos que corren, todo parece indicar que el amor y el sexo pueden encontrarse fácilmente sin importar la distancia geográfica. Hombres y mujeres que no se conocen tienen la posibilidad de iniciar un contacto y establecer vínculos con sólo apretar un botón. Son relaciones que, sin duda, pueden prosperar y ser una experiencia satisfactoria e incluso duradera para muchas personas y seguramente en algún momento de la vida muchos hemos sabido de casos cercanos de personas que se han conocido en alguno de los muchos espacios virtuales que permiten la interacción entre usuarios.

Desde Tinder hasta Facebook Dating, pasando por Bumble, Ashley Madison o Grindr, son infinitas las posibilidades de conocer personas con el fin de iniciar una relación, y todo de acuerdo con las necesidades y expectativas personales, porque el catálogo es amplio y da espacio a cualquier persona que busque y necesite encuentros que van de lo casual o lo clandestino a lo formal y con expectativas más duraderas.

Para aquellas personas que ya superaron los prejuicios de iniciar una relación valiéndose de la tecnología, establecer relaciones online es una experiencia que llega a ser placentera y satisfactoria. Personas jóvenes y adultas se recrean conociendo gente cuya existencia en la vida offlline ni siquiera podrían imaginar. El acceso a nuevas realidades y la apertura a diferentes modos de ver el mundo vuelve muy interesantes las relaciones de amor y sexo en los tiempos de Internet.

En este aspecto, es importante hacer notar que muchas personas viven esas relaciones en modo completamente virtual, sin llegar a tener nunca un contacto físico con la persona seleccionada y sin embargo, el nivel de compromiso y la forma en que se involucran emocionalmente resulta tan fuerte e importante como si su pareja estuviera presente en la vida cotidiana. Esta forma de mantener una relación ya es vista como parte de la normalidad y casi a nadie se le ocurre cuestionar la autenticidad de las emociones que se generan entre personas que nunca se han tocado.

Otro estilo de relación es aquel en el cual se emplea la red para iniciar y mantener el contacto, pero al menos incluye uno o más encuentros reales en los que se establecen las condiciones de una relación que puede prosperar valiéndose de la red como medio de contacto permanente.

En términos reales, concretar relaciones de amor y el sexo en la red es posible, pero claramente este tipo de relaciones tiene sus propias características y condiciones. Desde los rituales de inicio, que empiezan con conversaciones en línea a través de las chats de las diferentes plataformas y pasan a un plano más personal con nuevas conversaciones en la aplicación whatsapp, para culminar con un nivel de intimidad mayor al tener contacto a través de videollamadas.

Pero llama la atención que, en ese proceso, puede ocurrir uno de los rituales más controversiales para concluir una relación que empezó y se mantuvo gracias a Internet: se trata del “ghosting”, que se define como la “disolución de relaciones virtuales, a través del bloqueo unilateral del canal bidireccional de interacción” (Pinzón, 2019)[1]. Debo mencionar que precisamente esta cita proviene de una tesis de licenciatura en psicología de una universidad colombiana, lo que pone en evidencia que cada vez aumenta el interés por estudiar este tipo de fenómenos en los que se ve involucrado un mayor número de personas.

El ghosting es, pues, la decisión de desaparecer que toma uno de los integrantes de la pareja, y sinceramente se antoja como una salida nada novedosa porque equivale a los tiempos en los que alguien desaparecía diciendo que iría a comprar cigarros. En la versión actual, lo que ocurre es que una de las partes deja de responder mensajes, a veces bloquea a la otra persona y en una palabra se cancela voluntaria y abruptamente de la vida del otro, lo que representa sin duda un daño emocional.

Quienes caen en el comportamiento descrito, pasan por alto la posibilidad de confrontarse para cerrar el ciclo de la relación y aquellos que son los receptores de semejante desaire, se ven obligados a vivir un “duelo simbólico” porque se les niega la posibilidad de vivir un proceso de ruptura frontal, como manda la tradición (Pinzón, 2019).

Efectivamente, las relaciones de pareja también acaban, visto que nada es para siempre. Sin embargo, es el modo en que concluyen lo que puede o no tener consecuencias incluso traumáticas para quien padece una ruptura unilateral y abrupta. Ver desaparecer de repente a la persona con quien poco tiempo antes se tuvo una cercanía, por muy virtual que haya sido, es motivo de inseguridades. Por desgracia, una de las consecuencias del uso masivo y cotidiano de Internet es que los seres humanos se están habituando a deshacerse de aquellos con quienes se relacionan, y lo hacen, por ejemplo, al no responder sus mensajes, una manera muy dañina de comportarse, porque quienes son ignorados modifican su auto percepción negativamente y lo sufre directamente su autoestima.

El ghosting es sin lugar a dudas una parte oscura del comportamiento humano en la red. El respeto inexistente hacia el otro es también una prueba de lo que en su momento planteó el sociólogo Zygmnt Bauman (2005)[2] al hablar de “amor líquido”, término que hace alusión a las relaciones caracterizadas por “falta de solidez, calidez y por una tendencia a ser cada vez más fugaces y superficiales” .

María del Socorro Castañeda Díaz, Candidata a Doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México

Correo electrónico: maria.castaneda.diaz@gmail.com

Referencias

[1] Pinzón Salcedo Edna. 2019. El Ghosting como Fenómeno de Ruptura Virtual en Relaciones de Pareja. (Tesis de Pregrado). Fundación Universitaria Los Libertadores, Bogotá, Colombia.

[2] Bauman, Zygmunt. 2005 Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2005.

La imagen usada para ilustrar este artículo fue tomada de: https://medium.com/trendy-boy/ghosting-y-orbting-crueldad-afectiva-en-las-redes-f7494dda7fa1

Martes 17 de Mayo del 2022 6:41 am