Con singular alegría

62 0

Agencia MVT / Gilda Montaño.

A Adriana Tavira

Abril 12, 2021.- A mis amigos, los honro con la vida. Un día le dije a la Luna que los amaría y las promesas a ella, son sagradas. ¿Qué por qué hablo de ‘mis amigos’? Porque si además de todo, los he visto crecer, ser educados en fondo y forma, ser valientes y esforzados, dar todo por su país y ser los mejores que existen dentro de un ámbito que conozco, los tengo que respetar enormemente.

A Adriana, la quise mucho, mucho. Sé que de sopetón nos dejó. Se fue. Pero se fue de viaje. A un sitio maravilloso. A un lugar enorme, lleno de verdes fuertes y de azules plumbago. De amarillos color sol y de certidumbres de excelencia. De mares interminables profundos y verdes, y de almas bonitas. De amores cortados por docenas, y de truenos anunciando agua permanente sin mojar. De caricias desbordadas, y de cariños bien merecidos. De manantiales con peces, de colores desbordados.

Se fue, a donde por ningún motivo, nadie ya la podrá hacer sufrir. Habrá sino cantos de aves que reciben a la gente buena. A la que vio por sus padres y por sus hermanas. Por sus sobrinas y sobrinos. A los que amó tanto. Y por suscuñados: Benjamín uno.  

A la del torbellino del instante, que por nada decidía y hacía. A la que esperó tiempo para vivir una larga y espléndida vida. La que decidió en un momento, que era más fácil recibirse por currículum que por la gran carrera que hizo en la UAEM; la que estudió en su amada Carlos Septién una maestría y de ribete hacía tareas dobles. La que estaba haciendo su tesis, que por supuesto, sería un apoyo a los que menos tienen.

Lucha eterna desde que la conocí. Constante, a diario, para siempre. De subdirectora de Amanecer, a directora de Impulso. Muchos años. Todo el tiempo sumergida. Dejó un magnífico diario.

Te fuiste de vacaciones a otro plano a disfrutar todo lo bueno, inteligente, digno y bonito de la existencia. Y estás con Gaby, que el 9 cumplió años, y con tu padre. Y todos con nuestro Señor que te tiene para siempre, junto. Luz por todos lados es lo que reflejas.

Ya no llora la tierra, como el día que te fuiste. Ya no está el volcán vestido de blanco, al día siguiente. Ahora todo es lleno de luz, de sol y caliente. Ahora todo está con esa paz inentendible.

Gracias por aprender de ti. Gracias por tu sensatez, inteligencia y templanza. Por tu ser entero que extrañaré, hasta el día en que vuelva a verte.

[email protected]

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This