Celebró la Catedral de Toluca 39 años de su Consagración

Celebró la Catedral de Toluca 39 años de su Consagración

Agencia MVT / José Contreras Contreras

TOLUCA, México, 11 de Abril del 2017.- Como hace 39 años, este martes 11 de abril la Catedral de Toluca lució repleta para la misa del Santo Crisma, con la que se celebraron también casi cuatro décadas de la Consagración del santo inmueble.

El obispo de Toluca, Francisco Javier Chavolla Ramos, encabezó la celebración de preparación de los óleos que a lo largo del año se utilizarán en todas las parroquias y capillas de los 57 municipios mexiquenses que integran la congregación religiosa de la capital mexiquense.

Un total de 220 sacerdotes se congregaron en la Catedral de Toluca para prepararse como portadores del evangelio que será replicado en todas las iglesias durante los días jueves y viernes santos, el Sábado de Gloria y el Domingo de Resurrección de la Semana Santa 2017.

En este mismo inmueble que se comenzó a construir el 17 de febrero de 1867, cuando se colocó la primera piedra de la Catedral de Toluca, y que fue consagrado por el primer obispo de Toluca un día como hoy pero de hace 39 años, los sacerdotes recibieron los tres aceites sagrados: los Santos Óleos que se impone en la cabeza de quienes son bautizados; el óleo de los enfermos que se frota en el pecho y manos de quienes están en condición crítica de salud, y el Santo Crisma, que se emplea para la confirmación y la ordenación sacerdotal.

En este marco, se celebraron los 39 años de la consagración de la Catedral de Toluca, rito litúrgico que encabezó el primer obispo de Toluca, Alfredo Vélez Martínez también un día martes, pero del año 1978, cuando rezó oraciones particulares y luego regó aceite en este inmueble que a partir de ese momento se consideró como la sede principal de la Cátedra.

De hecho, el nombre de Catedral proviene de la raíz “cátedra”, que es la silla o sillón que se ubica en lo más alto del atrio, espacio dedicado en exclusiva al obispo de la diócesis, desde el cual él únicamente puede brindar la cátedra, que en términos coloquiales en la enseñanza de la palabra de Dios.

Las crónicas de la época refieren que: «…el martes 11 (de 1978), a partir de las 10 de la mañana, se abrieron sus puertas para todos los fieles; el interior estaba lleno de adornos florales”.

“La ceremonia dio principio a las 11 de la mañana y terminó a las 14:30. Hubo una procesión de 211 sacerdotes y 10 obispos: Arturo Vélez, cardenal Miguel Darío Miranda -predicador de la homilía- Ernesto Corripio Ahumada, arzobispo de México; Fortino Gómez, ex arzobispo de Oaxaca; José López Lara, obispo de Huajuapan de Leónn, en Oaxaca; Rafael Ayala, obispo de Tehuacán; Braulio Sánchez, obispo de Tlalnepantla; Magín torre Blanca, obispo de Texcoco; Sergio Méndez Arceo, obispo de Cuernavaca; monseñor Alberto Tricarico, encargado de la Delegación Apostólica, quien dio lectura al acta de erección de la nueva catedral”.

“En la puerta central todos los obispos esperando al arquitecto Mendiola quien entregó a monseñor Vélez la catedral en representación del grupo que la construyó”.

“Después se dio posesión como padre sacristán el padre José Fernández, cuya primera misión fue abrir las puertas para que entrara la procesión. Monseñor Vélez recorrió toda la nave central bendiciendo con agua a los fieles y las paredes de la iglesia”.

“Posteriormente se celebraron la liturgia de la palabra, las letanías de los santos, y luego se colocaron las reliquias de los santos bajo el altar, en un orificio abierto a manera de sepulcro; uno de los albañiles, representando a todos los que trabajaron ahí, cerro el sepulcro con cemento blanco, mientras la concurrencia oraba”.

“Más tarde, se continuó con la unción del Santo Crisma, la mesa del altar se incensó y luego a los fieles; se encendieron los cirios y las velas de los candeleros, se prendió la luz eléctrica y se presentaron las ofrendas. El obispo develó las placas alusivas a su labor en la diócesis, continuó la misa y al final se realizó una procesión con la Sagrada Eucaristía”.

El cura Jorge Rojas Suárez, responsable de Comunicación de la Diócesis de Toluca, explicó que si bien es cierto el inmueble estuvo terminado antes del año 1978, cuando se consagró como Catedral, fue hasta la realización de ese rito litúrgico que se consideró como la sede central de la Diócesis.

Destacó la labor del primer obispo de Toluca, Arturo Vélez Martínez, quien no solamente llevó adelante la conclusión de la construcción de la Catedral, sino que, además, realizó la liturgia para erigir el templo como sede principal del catolicismo del Valle de Toluca.

“Todo templo dedicado al culto debe estar consagrado. Este es un rito litúrgico por el que el obispo, en el caso de la Catedral y de un templo parroquial, o del sacerdote, en el caso de una pequeña capilla, reza oraciones particulares donde le pide a Dios que este espacio dedicado al culto esté consagrado por la presencia del Espíritu Santo”, refirió.

“Es todo un rito litúrgico con cantos, oraciones, incluso colocar sobre el altar aceite que ha consagrado el obispo en la misa del Santo Crisma. El Crisma es un aceite bendito que representa la unción o la consagración que Dios quiere hacer, tanto de las personas como de las cosas, en este caso de un templo”

“Hablar de una consagración de la Catedral significa que el obispo en turno, en este caso, aquí en Toluca, monseñor Alfredo Vélez Martínez, realizó un oficio o celebración litúrgica donde invocó la presencia de Dios realizando estos gestos para pedir que desde este lugar se ejerciera la cátedra; es decir, la enseñanza del Evangelio”, precisó.

Por último, señaló que el aniversario de la consagración de la Catedral de San José de Toluca, que es su nombre correcto, debe ser motivo de júbilo para los miembros de la Diócesis, pues este gran templo es la sede principal de la congregación, sino, además, un inmueble de riqueza histórica, arquitectónica y cultural que forma parte de la vida de quienes viven en la capital mexiquense.

Miercoles 19 de Enero del 2022 10:45 pm