José Contreras Contreras
TOLUCA, México, 7 de Enero.- La menor de 10 meses de edad, Yara Gharamy, murió oficialmente por broncoaspiración. Así lo estableció el Procurador General de Justicia del Estado de México, Alejandro Gómez Sánchez, aunque aclaró que la investigación sigue abierta, pues se trata de aclarar la imputación sobre violencia física y maltrato presuntamente ejercido contra la bebé por el personal de la estancia infantil “Julieta Lechuga de Pichardo”, adscrita al sistema municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Toluca.
La broncoaspiración es el paso de sustancias de la faringe a la tráquea. Las sustancias aspiradas pueden provenir del estómago, el esófago, la boca o la nariz; las sustancias involucradas pueden ser comida o cuerpos extraños, o líquidos, como la sangre, saliva o los contenidos gastrointestinales.
El Procurador mexiquense precisó que están siendo llamadas a declarar las maestras y la enfermera de la estancia infantil, así como otros empleados de esa institución, en busca de indicios que permitan esclarecer la acusación vertida por la madre y abuela de la menor Yara Gharamy, en torno a que un mes antes les devolvieron a la niña “con moretones y chipotes”.
Señaló que también están participando los familiares de la niña, e incluso el Ministerio Público podría solicitar la participación en la investigación del personal médico de la XXII Zona Militar que atendía fuera de la estancia infantil a la mejor fallecida.
Gómez Sánchez lamentó este caso, por la pérdida de la vida de la menor de 10 meses, y dijo que existe el compromiso de llevar la investigación hasta sus últimas consecuencias y, si se cuenta con elementos que presuma algún tipo de responsabilidad o negligencia del personal de la estancia, se actuará conforme a la ley.
