Así se vive el carnaval en la montaña en Huitzizilapan, Lerma

Echan los cuetes, las ristras, suena el son de la banda y todos suben bailando; asi se vive el carnaval de la montaña en Huitzizilapan
Echan los cuetes, las ristras, suena el son de la banda y todos suben bailando; asi se vive el carnaval de la montaña en Huitzizilapan

Echan los cuetes, las ristras, suena el son de la banda y todos suben bailando. Se sube al carnaval de la montaña en Huitzizilapan, allá donde está la capilla y el Santo patrono que veneran en San Lorenzo, Lerma. Donde todo es sagrado desde antaño.

Agencia MVT / Filiberto Ramos

Lerma, México 11 de febrero 2024.- Los que no creen, dicen que se suelta el diablo en estos días. Quizás porque en el pueblo abundan los disfraces y se baila con los pies hinchados.

Yo digo que San Lorenzo baila y venera. Y en Huitzizilapan, allá por la montaña de Lerma, donde en vez de bajar al fandango, todos suben. Se baila todos los días de febrero. Pareciera.

—Nos tardamos unos tres meses en armar todo, —Dice Israel, casi con la mano en la cintura y el sudor corriendo su frente.

Lleva un día cargando 50 kilos sobre su espalda. Le tocó un pilote bailando y bailando. Es su costumbre y su manda para San Lorenzo este año.

«Así nos organizamos, somos grupos y en cada casa y barrio así le hacemos», cuenta.

Es la fiesta a San Lorenzo, al Santo que apareció en en la montaña y que cada febrero se le festeja con carnaval.

Son casi ocho días en que todo el pueblo se vuelca a una explanada rellenada de gravilla a donde todos los días arriban los grupos con los toritos pirotécnicos.

Cuatro meses para organizar el carnaval de la montaña en Huitzizilapan

Pero son casi cuatro meses atrás cuando los grupos comienzan a organizar, buscan diseños, papel, pinturas acrílicas y mucha pirotecnia.

Su tradición está hecha de carrizo, papel y pólvora. Está última es a granel, porque no habría fiesta sin las luces que todo lo relucen. Explotan y alumbran el cielo.

«Cada año alguien se organiza, siempre será así. Nunca falta un voluntario», dice uno de los que cargan esos 50 kilos en cada hombro.

Y es que esas estructuras de cartón y madera pesan hasta 500 kilos y se deben pasear todo un día, de arriba y para abajo.

» Nos vamos turnando, cuando el compañero se cansa, uno lo releva o le das un poco de agua o cerveza «, dice otro de los voluntarios.

Y allí los ves, brincar, sudar, apretar los dientes y recibir su sorbo de cerveza para tomar un respiro y seguir.

El carnaval de la montaña en San Lorenzo Huitzizilapan está considerado uno de los más grandes del Estado de México y del país.

Fotos Agencia de Noticias MVT

Viernes 03 de Abril del 2026 11:24 pm