Cynthia Gómez Colín
TOLUCA, México, 30 de Enero.- “Yo no enseño a hacer malabares, subirte a un monociclo, a dominar cualquiera de los aparatos, enseño a creer en ti mismo, a vencer retos, romper miedos, tabúes, enseño a ser diferentes”.
Esas fueron las palabras de Dylan Borjes, quien lleva más de 20 años dedicándose al arte circense y, en conjunto con su hermano, Jorge Alfredo, de 12 años, tiene una academia en la ciudad de México donde se hacen llamar Gravedad Cero y enseñan todo lo relacionado al circo.
Al participar en el tercer encuentro de malabaristas en la ciudad de Toluca, donde se dieron cita jóvenes circenses de todo el país, platicó que esto comenzó para el cómo un hobby, lo practicaba mientras estudiaba y cuando terminó su carrera en Recursos Humanos lo siguió practicando; sin embargo, después de ejercer su profesión dos años, decidió dedicarse de lleno a estas actividades, por lo que en el 2013 puso su academia.
Resaltó que esto le apasiona, es algo que tenía hacer a nivel personal, un sueño que tenía que cumplir, por lo que invitó a todos los jóvenes a no darse por vencidos y luchar por lo que quieren, pero no descarta retomar su carrera más adelante.
«Lo que hacemos no está fuera de serie, hacemos lo que cualquiera podría hacer, pero no todos se atreven «, dijo.
Al cuestionarle por qué enfocarse en estas artes y no en algún otro deporte, señaló que en esto la competencia es con uno mismo, no hay un juez que te clasifique en lugares, y en el fútbol o cualquier otro deporte así es, además ahí la competencia es contra alguien más y eso no le gusta.
Precisó que desafortunadamente es cierto el tabú de que quienes se dedican a esta práctica consumen drogas y crean una mala reputación echando a perder el trabajo de muchos malabaristas que realmente hacen esto por pasión; sin embargo, al no tener una visión ellos mismos se van estancado y solos se van alejando.
Por su parte, Jorge Alfredo, quien estudia y se dedica desde hace 2 años al arte circense, aseguró que esta actividad es más artística, pone a trabajar todos los sentidos y ello ayuda al cerebro, además ello lo ha hecho sobresalir, por eso pretenden que los niños y jóvenes lo aprendan y así se alejen de las drogas.