TOLUCA, México, 3 de Mayo.- Miles de trabajadores de la construcción celebraron este jueves el tradicional Día de la Santa Cruz, en el que la mayoría hizo votos porque mejore la cantidad de trabajo disponible para ese gremio que también enfrenta problemas de desempleo por la contracción que registra la edificación de nuevas casas o edificios públicos.\r\nDesde muy temprano, los principales templos católicos de la entidad observaron la presencia de los albañiles que llevaron a bendecir la cruz de madera, la cual, según la construcción, debe elaborarse de desechos de la cimbra que se utiliza para colar los techos en las construcciones.\r\nPosteriormente, la cruz es pintada, normalmente de blanco, con la misma tintura que se utiliza en la construcción, y finalmente se decora la cruz con flores de papel y serpentinas de colores para embellecerla.\r\nLa Santa Cruz es llevada ante el cura en cualquier templo católico, donde se vive el rito de la misa y al final se acerca al atrio de la iglesia para que el padre le ponga el agua bendita y ore para que este símbolo de cristiandad cuide la vida y el empleo de los albañiles.\r\nEsta tradición data de la época colonial, a partir de la formación de los gremios y castas de trabajo, porque los albañiles adoptaron la Santa Cruz como su símbolo común, y, según viejas crónicas, fue impulsada por Fray Pedro de Gante.\r\nEsta celebración fue suprimida del calendario litúrgico por el papa Juan XXIII; sin embargo, los trabajadores de la construcción de México siguieron manteniendo viva la tradición.\r\nDado el fervor religioso de los albañiles, el Episcopado Mexicano hizo las gestiones pertinentes para que en México continuara vigente la celebración de la Santa Cruz.\r\nEste 3 de Mayo también es reconocido como el Día del Arquitecto, por lo que, junto con sus albañiles, encabezan uno de los principales festejos dentro de la obra en construcción, donde comparten platillos típicos como el arroz, mole y frijoles, o las taquizas de carnitas, barbacoa o distintos guisados.