TOLUCA, México, 6 de Enero.- Los investigadores de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México, Adelaida Rojas García, Alfonso Archundia Mercado y Carolina Serrano Barquín, advirtieron que la adicción a las nuevas tecnologías, por parte de los adolescentes y jóvenes, es una realidad que debe ser atendida con el mismo profesionalismo y disciplina con que se tratan aquellas a una sustancia química.\r\nLos autores de la investigación «Adicciones tecnológicas en adolescentes» aseveraron que la tendencia de estos grupos de edad de permanecer largas horas en internet y conectados a las redes sociales incrementa en México.\r\nEsta situación, manifestaron, es consecuencia de que cada vez más, un mayor porcentaje de la población cuenta con acceso a internet; particularmente, los jóvenes y adolescentes, a quienes los padres o tutores proveen de dicho servicio para la realización de tareas escolares.\r\nLa adicción a internet y sus contenidos, como videos, redes sociales, blogs, correo electrónico y mensajería instantánea, detallaron, tiene en los celulares inteligentes uno de sus mejores aliados, pues ya no es necesario contar con un espacio determinado o una computadora para poder navegar e interactuar en el espacio digital.\r\nPara dimensionar el impacto de este novedoso fenómeno, los especialistas refirieron que la única diferencia entre una adicción química y una psicológica son los daños físicos que genera la primera, ya que a nivel social las consecuencias son muy similares.\r\n»El teléfono móvil es un instrumento que permite definir el espacio personal, identidad y prestigio en la sociedad; más que la propia posesión de este aparato, la marca o el tipo de celular significan estatus, estilos de conducta o actitudes; en definitiva, moda», expresaron.\r\nLa privación del sueño, agregaron, es una de las principales consecuencias de la adicción a la tecnología, ya que el sujeto no tiene la fortaleza para cortar la conexión y se mantiene despierto durante largas jornadas, lo cual genera deterioros a la salud, como resultado de la fatiga y debilitación del sistema inmunológico.\r\nAnte tal panorama, los expertos universitarios consideraron necesaria la creación de programas de intervención para atender a los adolescentes afectados, pero también implementar acciones de prevención en etapas tempranas de la vida, pues en la actualidad, desde el nivel preescolar, los métodos de enseñanza tienen sustento en la utilización de tecnología, por lo que lo ideal es contar con parámetros que indiquen a los usuarios en qué momento se abusa de ella.