Salario insuficiente, inseguridad y malos servicios de salud, regalo a trabajadores en su día

335 0

Agencia MVT / José Contreras Contreras

TOLUCA, México, 1 de Mayo del 2018.- Poco qué celebrar para los obreros mexiquenses este 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, “porque todavía hay en el Estado de México 1 millón 800 mil personas que solamente perciben 1 salario mínimo, la mayoría sin prestaciones ni seguridad social”, aseguró el dirigente de la Unión Nacional Obrera (UNO), Francisco García Romero.

Explicó que la mayoría de los trabajadores que se encuentran en esas condiciones laboran en microempresas, carecen de una representación sindical, y aceptan ese pago mínimo porque no cuentan con la capacitación suficiente para aspirar a una mejor fuente de empleo.

“Hemos logrado avanzar en algunos sindicatos; los sindicatos adheridos a la Unión Nacional Obrera, que representamos a unos 72 mil trabajadores, hemos hecho esfuerzos importantes por la reivindicación salarial, porque nuestros compañeros se ubiquen de 2 a 6 salarios mínimos, que cuenten con prestaciones trimestrales que les permita elevar su nivel de vida, pero todavía hay en el Estado de México 1 millón 800 mil empleados que sobreviven con 1 salario mínimo”, indicó.

Señaló que a esos empleados les hace falta una representación sindical, pero recordó que pertenecer a un sindicato es una decisión voluntaria y personal. “No podemos obligar a nadie a sindicalizarse, a que se sumen al sindicato, y eso hace que ellos no cuenten con nadie que los respalde, que luche porque tengan un mínimo de bienestar laboral”, agregó.

García Romero insistió en la propuesta de crear un salario mínimo general de 120 pesos para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores. “Los trabajadores no quieren ganar millones, pero sí exigen que su esfuerzo se vea compensado con un ingreso justo que les permita llevar a su casa lo necesario para que sus familiares coman, se vistan, calcen y tengan un techo donde convivir como familia”, puntualizó.

Señaló que el bienestar de los trabajadores no es solamente recibir un salario suficiente, sino que dijo que los tres ámbitos de gobierno y los empresarios deben sumar esfuerzos para que la clase trabajadora cuente con un ambiente laboral sano y un hogar feliz.

“No acaba en el salario el deseo de vivir bien de un trabajador. Un trabajador debe sentirse a gusto, debe disponer de servicios de salud de calidad, sus hijos deben tener la posibilidad de superarse a través de la educación, y por lo menos disponer de los elementos suficientes para que su familia tenga estabilidad”, indicó.

El dirigente obrero señaló que actualmente la falta de seguridad es el principal problema que enfrentan los trabajadores. “Seguridad en torno a las empresas donde trabajan, seguridad en el transporte público que ocupan para ir y venir del trabajo a su casa, seguridad de saber que sus esposas e hijos van a estar bien en la calle, rumbo a la escuela, rumbo al mercado, y seguridad en su propio hogar, que no sean sujetos de delito ni de violencia”, consideró.

Incluso aseguró que los trabajadores estarían dispuestos a sacrificar una mejora salarial a cambio de contar un sistema de seguridad y de procuración de justicia que garantizara su estabilidad personal, familiar y patrimonial. “Pero falta mucho por hacer en esta materia, porque los gobiernos no están siendo capaces de brindar la seguridad que las familias trabajadores demandan”, alertó.

En materia de servicios de salud, Francisco García Romero denunció que las cosas no funcionan todo lo bien que se desearía en el Instituto Mexicano del Seguro Social, sobre todo en clínicas de la zona norte del Estado de México, donde los trabajadores no encuentran el servicio que merecen.

“En el Seguro Social no se cuenta con espacios dignos y adecuados para que los trabajadores reciban una atención humana, sobre todo en las áreas de emergencia, donde alguien puede llegar muriéndose y no hay siquiera una camilla para recibirlo y menos médicos y enfermeras para atenderlo”, dijo.

Señaló las clínicas 220 y 227 del Instituto Mexicano del Seguro Social, así como las de Atlacomulco y Jocotitlán, donde los trabajadores reciben peor trato y nula atención.

“Necesitamos mayor infraestructura y más recursos para mejorar la atención, no solo en urgencias, porque cuando se trata de estudios de laboratorio, Rayo X o una cirugía, hay que esperar la programación a 30, 60 y 90 días, y ya para entonces es muy probable que el trabajador enfermo haya muerto, porque nunca recibió la atención que requería”, finalizó.

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *