Perdura tradición de vestir al Niño Dios sin deformarla

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Agencia MVT / Ingrid A. M.

Toluca, México, 30 de Enero de 2019.- Feligreses toluqueños visten y reparan a los Niños Dios que llevaran a bendecir en misa este 2 de febrero, Día de la Candelaria.

En la localidad, la tradición no se ha transformado como en otros puntos del país en que se han dado casos de Niños Dios vestidos como personajes de la cultura popular y que incluso han llegado a vestir a la figura como “Huachicolero”.

Esto en atención a las recomendaciones de la Iglesia de no deformar la tradición en torno al Niño Dios.

Cristina Hinojosa Villagral, ciudadana toluqueña que acudió con su madre a los puestos temporales ubicados en el Jardín Zaragoza del centro de la ciudad para vestir a tres niños Dios del conocido como “Santo Niño de Atocha”.

Contó que ser madrina de estas figuras religiosas que “bendicen el hogar” es para ella una satisfacción al ser “como un niño de carne y hueso bautizado por mí”.

Los motivos para bendecir a sus tres Niño Dios, indicó que es “para que estén en gracia de Dios, como si fuera un bautizo para ellos”, para después tenerlo en casa en un “lugar sagrado que no se mueve en todo el año hasta la fecha (del 2 de febrero)”. Destacó la importancia de poner una vela o foco para darle luz al niño.

Comentó que si las nuevas generaciones no son bien evangelizadas, tradiciones católicas como esta se irán perdiendo poco a poco, por ello, a los pequeños que viven con ella les inculca la oración, la devoción y la fe católica.

“Se les inculca a los niños, mira es el Niño Jesús, se le va a arrullar, se le canta, inculcarles todo lo que significa”, comentó.

En tanto, Elizabeth Rojas Maldonado, segunda generación familiar dedicada a la venta de estos artículos de temporada en el local “Sagitario”, explicó que comienzan a elaborar algunos vestidos desde el mes de abril, en su mayoría vestidos de la abundancia, de la salud y algunos ropones.

Los puestos en el Jardín Zaragoza se ubican al menos dos semanas antes del 2 de febrero algunos puestos son de reparación de figuras religiosas y otros más de venta de ropa para vestir al Niño Dios.

Los precios son accesibles pues se ubican en 280 pesos para las figuras de tamaño promedio de 45 centímetros y va disminuyendo el precio según su tamaño..

En su mayoría acuden los padrinos a vestir a los Niños Dios y eligen el vestuario según la situación de la familia que cuida la figura, por ejemplo dijo que el “Niño de la salud” es precisamente para familias que tienen algún enfermo en casa.

“San Juditas es para algún caso difícil que tengan y por ejemplo en mi religión es que a lo mejor le pedimos un favor al Santo Niño de Atocha y le decimos –y este año te visto a ti del Niño de Atocha-, el de la abundancia es para que tenga uno dinero en la casa, también tenemos el ángel protector de la familia que también es para proteger a nuestra familia”, estos dijo también son los más vendidos.

Para ella, la venta de estos artículos representa su fe y las costumbres católicas que le inculcaron sus padres, quienes iniciaron con la venta de estos artículos de temporada

“En lo personal me gusta mucho, porque son temporadas para darle gusto a mucha gente, seguir nuestras tradiciones que ya casi no las tenemos, hay mucho cambio de religión y ya no las quieren y ya no las aceptan”, dijo.

Una vez que son vestidos, los Niños Dios se llevan a misa a bendecir el 2 de Febrero para después mantenerlos en un lugar especial en casa.

En este local reciben niños de todos tamaños desde cuatro centímetros hasta el tamaño común de 45 centímetros e indicó que han llegado personas con hasta 12 figuras que apadrinan.

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