Limpian y embellecen La Tlanchana de Metepec

499 0

METEPEC, México, 11 de Sep.- El reconocido alfarero de Metepec, Saúl Camacho Rodríguez, realiza trabajos de remozamiento a su obra más popular: La Tlanchana, esa enigmática sirena que adorna desde hace más de una década la fuente principal de la Plaza Juárez, en la cabecera municipal de Metepec.\r\nLa Tlanchana está siendo remozada para devolverle su belleza inicial, la cual fue afectada por el paso del tiempo, así como por obras de construcción que se han realizado en su entorno y que han provocado manchas y desgastes.\r\nPara ello, la bella estatua fue retirada de la Plaza Juárez y llevada al taller de Saúl Camacho Rodríguez, autor de esta bella pieza llena de simbolismos y tradiciones del pueblo de Metepec.\r\nEl objetivo es tener lista la estatua de la Tlanchana para la ceremonia del próximo viernes en la que Metepec recibirá la designación oficial como Pueblo Mágico de la comisión interinstitucional calificadora en la que participan activamente la Secretaría de Turismo Federal y el propio Instituto Nacional de Antropología e Historia.\r\nEl nombre de la Tlanchana proviene de tiempos remotos y se deriva de tres voces del náhuatl: atl, agua; tonan, madre; chane, ser o espíritu mágico.\r\nPara muchos visitantes resulta extraño encontrar una sirena a 500 km de la costa y a más de 2 mil 600 metros sobre el nivel medio del mar. No obstante, este territorio antaño contaba con nueve lagunas rodeadas por pequeñas comunidades matlazincas y otomíes; frente al Nevado de Toluca o Xinantécatl y cerca del río Grande o Chignahuapan, hoy Lerma. El mito tuvo su origen en tiempos prehispánicos, cuando los mexicas todavía no invadían este fértil Valle Matlazinca.\r\nSegún las tradiciones, esta zona lacustre estaba regida por una extraña reina, mitad mujer y mitad serpiente acuática. Se decía que detrás de los tules y hierbas de la laguna, sobre un islote podía verse a una hermosa mujer desnuda ataviada con corona y collares y sartas de peces, acociles y ajolotes en la cintura. \r\nLa Tlanchana poseía un temperamento posesivo, voluble y vengativo; si estaba contenta su cola era la de una serpiente negra, y permitía a los pescadores obtener abundante pesca con sus redes. Cuando se enamoraba de algún humano podía convertir su cola en piernas y salir a tierra a buscarlo; si un hombre no atendía su melodioso llamado utilizaba la cola de serpiente para rodearlo y arrastrarlo al fondo de sus dominios hasta que lo ahogaba.\r\nCon el paso de los siglos las lagunas se secaron. La nueva religión cambió las pequeñas comunidades agrícolas y pesqueras. Pero el canto de la ancestral sirena todavía cautiva a los investigadores, artistas y pueblo en general, y a principios de los años 90 del siglo pasado se decidió instalar a La Tlanchana en un lugar principal del parque Juárez.\r\nHoy, en lugar de cola de víbora La Tlanchana la tiene de pez, quizá debido a la influencia de quienes llegaron con otras tradiciones del Viejo Mundo, por lo que es conocida como La sirena de Metepec.\r\nLa estatua de La Tlanchana se reinstalará en la fuente central de la plaza Juárez en las primeras horas del jueves, para que luzca en su máximo esplendor, gracias a los delicados cuidados del artesano Saúl Camacho Rodríguez, en la ceremonia del próximo viernes, la cual se prevé que sea encabezada por el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, en la cual Metepec quedará reconocido como Pueblo Mágico, gracias a este tipo de tradiciones y costumbres.

Avatar

MVT

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *