Las dos caras de la moneda de los damnificados

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Agencia MVT / Guillermo Guadarrama

San Mateo Atenco, México, 4 de septiembre de 2018.- Mientras algunos vecinos afectados por el desborde del Río Lerma no quieren salir de sus hogares por temor a que sus casas sean saqueadas en su ausencia, otros aseguran que los tratos dentro de los albergues improvisados en diversos puntos del municipio es positivo.

“Andamos viviendo situaciones difíciles, ahora se nos sube el agua, nunca se nos había subido, pero pues bueno, afortunadamente abrieron este espacio para que podamos estar tranquilos comiendo y pues mientras que sea lo que Dios quiera”, comentó don Adelaido Campos Guzmán, afectado del barrio de San Nicolás.

Por las noches se despliegan las colchonetas para que los que quieran llegar a dormir en el lugar puedan hacerlo sin ningún problema, únicamente, los vecinos son quienes llevan sus respectivas cobijas, mientras que por la mañana el mismo cuarto del albergue de la iglesia de San Lucas, se convierte en el comedor comunitario para que los afectados puedan ingerir sus alimentos y sirva como centro de acopio.

Huevos en chile verde y arroz fue el menú de la mañana de este martes donde alrededor de 50 personas pudieron disfrutar de su desayuno preparado por voluntarios de la comunidad, además de que se cuenta con atención médica y primeros auxilios en caso de requerirse.

Contrario a esto, en los barrios afectados hay personas que aun se encuentran dentro de sus hogares por temor a perder sus casas, por lo que prefieren esperar las camionetas militares y patrullas para poder trasladarse de un lado a otro, así como esperar la ayuda al pie de sus hogares.

“No todos tenemos botas, aquí nos estamos mojando los pies, es que no traen las suficientes, ahorita no necesitamos de su servicio médico pero si se siguen tardando tendremos que exigirlo también”, expresó don Carlos, vecino del Barrio de Guadalupe.

Con zapatos de vestir y un pantalón arremangado anda don Carlos esperando sus botas que -aseguró- le prometió personal del Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

En diversas ocasiones, las autoridades se han acercado a los vecinos de las zonas más vulnerables para ofrecerles otro lugar en donde vivir para evitar que cada temporada de lluvias, estos tengan sucumbir ante las inundaciones, no obstante, los vecinos no dejan el lugar pues en muchas ocasiones es donde crecieron y tuvieron a sus familias.

“Nos dicen que nos movamos de lugar que nos mudemos a otra casa, pero a ver, ellos nos van a construir otra casa, yo he vivido aquí toda mi vida, y dejar todo de la noche a la mañana pues no es algo que se haga así como así, en lugar de estarnos diciendo que nos vayamos a otro lugar, mejor que vengan y solucionen este problema de las inundaciones” expresó Luis Hernández.

 

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