Desmiente interno versión de cateo en Santiaguito

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Agencia MVT

Almoloya de Juárez, México, 18 de septiembre de 2018.- Hace unos días, personal de Seguridad Pública y Tránsito de la Secretaría de Seguridad (SS) y de Custodia Penitenciaria, llevaron a cabo el operativo “Acciones de Supervisión al Régimen Penitenciario” y dieron a conocer el decomiso de sustancias con características de drogas, armas blancas y otros objetos prohibidos en el Penal de Santiaguito.

Pese a que en su comunicado, la SS asegura que “la revisión se efectuó causando las menores molestias a la intimidad, posesiones e integridad de las Personas Privadas de la Libertad (PPL)”, quienes vivieron el cateo opinan todo lo contrario.

Manuel Germán Ramírez Valdovinos es uno de los internos del dormitorio 10 y describe que no sólo es mentira que los cateos transcurran en orden, sino que el personal que los realiza se roba las pertenencias de los reos aunque se trate de objetos permitidos.

“Se roban hasta los calzoncillos”, dice Ramírez Valdovinos en entrevista vía telefónica para Agencia MVT. La semana pasada, el cateo fue realizado por la madrugada y en el tiempo que duró, tuvieron a los internos en uno de los patios del Penal, a la intemperie y apenas en ropa interior.

“A esa hora hace muchísimo frío, pero no les importa, nos sacaron a todos a punta de insultos y zapes, a nadie le ofrecieron una cobija, así nos quedamos”, refiere al tiempo que subraya que quien se resiste puede recibir una golpiza.

Otra de las anomalías del cateo efectuado por las autoridades es que se supone que por cada celda, un interno puede quedarse para observar las labores de los elementos policiacos, precisamente para ver que no se roben nada ni “siembren” objetos prohibidos, pero según Ramírez Valdovinos, los sacaron a todos sin excepción.

De momento, en esa celda hay cinco internos, pero ha llegado a haber veinte.

“¿Por qué robarse hasta los dulces que tenemos aquí y que compramos en la misma tienda del Penal? ¿por qué robarse los medicamentos de los que tenemos receta, que son para nuestra salud, toda vez que la institución no es capaz de poder solventarlos?”, dijo.

Además, denunció que en el último cateo le robaron discos compactos y material de “Son Latino”, el grupo musical que dirige al interior del Penal de Santiaguito, pues Ramírez Valdovinos es maestro de música.

“Se aseguraron un teléfono celular con pila y sin SIM; 65 pedazos de metal con punta de diferentes tamaños, 89 cajetillas de cigarros, 96 paquetes de papel arroz y tres botellas pequeñas con líquido transparente.

Se incautaron, además, 48 envoltorios de un gramo, cada uno, con hierba verde y seca con apariencia de marihuana; un paquete con un aproximado de 180 gramos de una sustancia blanca con las características de la cocaína en piedra, y 13 pequeños envoltorios adicionales, con un promedio de cinco gramos cada uno de la misma consistencia.

Se recolectaron también distintos artículos prohibidos al interior de los penales, entre los que se encuentran dos mil 146 discos compactos, tres reproductores de DVD portátil, una máquina para tatuar, ocho bocinas, una plancha, una secadora para cabello y 13 perfumes”, dice el reporte de la SS.

Para el profesor de música es normal que haya sustancias como marihuana al interior del Penal y es en primer lugar, por la ilegalidad que impera en la aduana de esta cárcel, ya que por ahí entra todo, pero también como una manera de que algunos internos no se desquicien.

“En las condiciones inhumanas que nos tienen, algunos solamente así se están tranquilos”, dice, no obstante que enfatiza que él nunca ha recurrido a estos métodos y observa un comportamiento ejemplar, sin ningún reporte de indisciplina.

Ramírez Valdovinos purga una pena de 40 años de cárcel por un homicidio que asegura no haber cometido y está recluso desde el año 2000. En un principio fue recluso en el Penal de Texcoco, pero después pasó por el de Otumba y Chalco. Desde el 2014 se encuentra en Almoloya de Juárez.

Afirma que tanto su detención, como su proceso y sentencia, han estado plagados de irregularidades, pues incluso fue torturado y asegura tener pruebas de ello, además que sostiene que la persona que señalan que mató, está viva.

También señala que en el proceso para demostrar su inocencia, una orden judicial permitió la exhumación del cadáver de la persona que se le acusó de matar, pero las pruebas periciales arrojaron que sus características no coinciden.

Pese a las pruebas que ha presentado para demostrar su inocencia, Ramírez Valdovinos continúa preso indefinidamente, a expensas de vivir más cateos que califica como “una enorme mentira”.

 

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