Desigualdades en el ámbito de la salud, consecuencia de la injusticia social

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Agencia MVT

  • Están relacionadas con los procesos de estratificación por edad, género, clase social, área geográfica y etnia en los que interviene la discriminación por recursos materiales o culturales.

Toluca, México 18 de octubre 2019. Las desigualdades en el ámbito de la salud son consecuencia de la injusticia social y están relacionadas con los procesos de estratificación por edad, género, clase social, área geográfica y etnia en los que interviene la discriminación por recursos materiales o culturales, afirmó el investigador de la Universidad Autónoma del Estado de México, Miguel Ángel Karam Calderón.

En la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, el experto dictó la conferencia “La vejez en el marco de la globalización: un problema de ageísmo”, en el marco de las actividades del Seminario Permanente Salud y Sociedad: Salud Mental, Emociones y Trabajo Precario que impulsa el Cuerpo Académico Organización Social y Vida Cotidiana, que es parte de la red de investigación SEP-UAEM-ENAH-UAM.

La globalización, explicó, no debe entenderse como un modo de producción económico y sí como un modelo de producción social, político, psíquico y hasta físico-corporal donde la vejez es considerada una enfermedad, principalmente en los países latinoamericanos como México, en el que las personas de la tercera edad padecen precariedad, olvido y discriminación en esta etapa de su vida, siendo las mujeres las más afectadas.

Karam Calderón indicó que el ageísmo o edadismo es la discriminación por edad como un conjunto de acciones u omisiones que tienden a tratar al individuo o a una colectividad con estándares inferiores, en comparación con otros que no son miembros de ese grupo en función de la edad.

El ageísmo, detalló, se registra en tres dimensiones, la discriminación en las relaciones sociales, en el empleo y en la distribución de bienes y servicios, en este último caso hay discriminación en materia de seguros o cuidado de la salud.

“El ageísmo provoca que las personas vean a los mayores de forma diferente a lo que son ellos mismos, conlleva la creencia de que los ancianos no son productivos sino enfermos, deprimidos y que el deterioro cognitivo es un acontecimiento normativo, es decir, prevalece una visión negativa sobre este sector de la población”.

Miguel Ángel Karam Calderón consideró que este tipo de discriminación debe ser abordada por políticas públicas y el envejecimiento de la población debe convertirse en un tema prioritario, debido a que implica un aumento en la inversión de recursos sociales, económicos y humanos, así como la planeación de programas y redefinición de prioridades en el área de la salud.

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