Denuncia ante Derechos Humanos presunta persecución policíaca

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Agencia MVT / Ingrid Ahumada Mañón

TOLUCA, México, 30 de Agosto del 2017.- Después de haber sido culpado por policías ministeriales en dos ocasiones por robo y una más por posesión de drogas, Abel Alberto Romero Rubio acudió a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) para solicitar intervengan en su caso, ya que teme por su seguridad y la de su familia.

Romero Rubio relató que el trece de enero del año en curso fue culpado injustamente por un robo que supuestamente se había realizado entre las 8:15 y 8:30 horas, precisamente cuando él se encontraba laborando; lo detuvieron fuera de su trabajo, en la calle Miguel Hidalgo en la colonia San Buenaventura; sin embargo, los policías declararon que lo habían detenido en la colonia Moderna de la Cruz, entre Avenida Solidaridad Las Torres y Jesús Carranza.

«Siento que estoy siendo perseguido por los policías ministeriales que me han inculcado dos robos y uno que cargaba supuestamente droga, asisto a la Comisión porque ya no me siento libre de salir», argumentó.

Antes de dicha detención le dijeron que tenían una orden de aprensión que en ningún momento le mostraron y lo subieron al vehículo diciendo que era detenido por haber golpeado su esposa, ya en el vehículo lo interrogaron para saber si conocía a una persona que le describieron, a lo que él respondió que no, sin barajarlo del vehículo le quitaron el celular y lo revisaron.

En las oficinas de la Fiscalía Especializada en Robo de Automóviles (OCRA), se encontraba esta persona por la que le habían preguntado, dicha persona lo saludo y Abel le preguntó «¿Por qué andas diciendo que ando robando contigo?», a lo que esta persona respondió: «No, a mí nada más me dijeron que si te conocía y yo contesté que nada más conocía a tus familiares y a ti».

Añadió que en el lugar permanecieron alrededor de 10 minutos y después fueron trasladados a la Fiscalía General de Justicia, donde les añadieron cosas de las que él no estaba enterado.

El siguiente suceso fue el 27 de marzo, lo detuvieron fuera de su casa después de su hora de comida, cuando iba avanzando en su motoneta camino hacia el trabajo, cinco policías en dos carros lo interceptaron y le pidieron se subiera a uno de los vehículos, su familia se percató del suceso y salieron a auxiliarlo, después los mismos policías ministeriales querían llevarse la moto, pero su familia no se los permitió.

Camino a la procuraduría, los policías le preguntaron a qué se dedicaba; sin embargo, él reconoció a uno de los cinco, quien había participado en su primera detención, quien le había pedido en un principio que se subiera al auto, llegando a la Fiscalía.

En el estacionamiento le dijeron que su detención era por posesión de drogas, ya que declararon que habían revisado la motoneta en la que viajaba y ahí habían encontrado los enervantes, hecho que no era posible ya que su familia no les permitió llevarse la moto.

La tercera y última detención fue el pasado 18 de agosto, lo interceptaron a la entrada de su trabajo, ya lo estaban esperando, lo volvieron a subir al vehículo sin presentar una orden de aprensión y lo culpaban de un supuesto robo de vehículo, que supuestamente él había robado el primero de febrero, a las 5:30 de la tarde.

Especificó que en esta detención, al igual que en la pasada, habían cambiado 4 de los 5 policías, ya que uno de ellos había participado en las 3 detenciones, aclaró que este policía estaba presente en la detención, pero los dejaba poco después de detenerlo y ya no llegaba a la Fiscalía, por lo que lo presentaban otras personas, destacó que aunque no sabe su nombre si puede identificarlo.

Mencionó que asistió a la Comisión de Derechos Humanos, ya que ya van tres veces que lo detienen y ya no se siente libre de salir, refirió que ha pensado incluso en quitarse la vida.

Abel labora en la empresa Impresora San Buenaventura, asistió acompañado por su jefe Ricardo Sánchez y su madre Martha Gabriela Rubio, quienes confían plenamente en él y dijeron le brindaran todo el apoyo necesario.

Recalcó que en la primera carpeta de su detención, aparece el nombre de 4 agentes que lo detuvieron 2 hombres y 2 mujeres, mismos que laboran con tarjeta vencida ya que en la misma aparecen con fecha de vencimiento del 31 de diciembre del 2016.

De entre las irregularidades, destacó que lo obligaron a participar en la cámara de confrontación, en donde le asignaron un abogado, ya que supuestamente había un testigo ocular que iba a ir a declarar por una persona de nombre Raúl, testigo que firmó por él sin saber que él no era Raúl.

Cree que los policías se molestaron porque en su primera detención salió absuelto, y ellos les cobraron una multa de mil y un salario mínimo, de igual forma le tienen que entregar un reporte mensual al juez.

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